Martes, 25 Junio, 2019

Hace ya algunos años que en IQS hicimos una apuesta firme para alcanzar un nivel superior en la colaboración con la industria farmacéutica.  La iniciativa no surge de la nada. Se convierte en una oportunidad cuando estás atento y escuchas las propuestas del entorno. Decidimos invertir en recursos económicos y en personal. También en tiempo y en esfuerzos, muchos esfuerzos, para poder ofrecer un servicio a la altura de sus expectativas.

Así fue como en abril del 2016, IQS superó su primera inspección por parte de la FDA, una inspección no solicitada por IQS, sino derivada de los servicios de análisis que IQS ofrecía entonces a las empresas farmacéuticas. El resultado nos animó y creímos plenamente que el esfuerzo valdría la pena.

Después vino la primera inspección de la AEMPS (Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios), en junio del 2017, ahora sí, solicitada por parte de IQS para obtener el reconocimiento como laboratorio farmacéutico, que nos permitiera la realización de actividades de control de calidad (análisis fisicoquímicos) de principios activos, medicamentos y materias primas en general, relacionadas tanto con medicamentos comercializados como con aquellos en investigación.

Superada esta autorización inicial, nuestro posicionamiento es diferente: la relación con los clientes cambia, el servicio se profesionaliza aún más y las Normas de Correcta Fabricación se integran en nuestra manera de hacer y en el día a día.

Una vez entrados ya en el sistema, las inspecciones por parte de la Administración Publica siguen su curso. La reciente inspección por parte de la Dirección General de Ordenación y Regulación Sanitaria del Departamento de Salud de la Generalitat de Cataluña tuvo lugar el pasado mes de marzo y nos mostró que estamos en el mercado y que ser universidad no es incompatible con ser laboratorio farmacéutico.

Algunos de nosotros aun recordamos el comentario de la inspectora de la FDA que, viniendo de otra inspección en otra universidad de nuestro entorno y después de las dos primeras horas de auditoría en IQS, manifestó que lo que estaba vieno no era una universidad (entendida ésta como centro de docencia e investigación), sino un laboratorio farmacéutico integrado dentro de una universidad con una visión claramente empresarial (incorporando así la tercera misión de la universidad: la transferencia de tecnología y conocimiento).

Todo ello es resultado de un gran esfuerzo y un firme compromiso de todo el personal de IQS que se encuentra en este entorno NCF (o GMP), y sin los cuales yo no estaría escribiendo estas cuatro líneas.

¡Felicitémonos por este gran hito conseguido en estos tres años!

Dra. Núria Vallmitjana

Directora de IQS Tech Transfer